martes, 31 de enero de 2012

Sueño.

Recuerdo que desde muy pequeña tenía un sueño que se anteponía a cualquier otro: un lugar secreto, solamente yo podría saber de su existencia. Allí podría correr, gritar, llorar; desahogarme. Era algo que necesitaba, estar sola, sin nadie que me preguntase por qué hacía lo que hacía. En verdad era un sueño maravilloso. Pero sigue siendo sólo eso, un sueño.
A.R.B.



Silencio doloroso y mágico

Otra vez, otra vez mis lágrimas acarician mi almohada.
Débiles balas que destrozan mi alma en mil pedazos.

Otra vez, otra vez mis llantos me abrasan por dentro.
Ahogados, fuertes, silenciosos.
Quieren, desean salir, mas no tengo fuerzas. Ya no.

Adiós, silencio doloroso y mágico.
                                       
A.R.B.